Historia
Geese participa en la expedición de Paul al laberinto de Begaritt y durante mucho tiempo pasa por un camarada leal, un recolector de información y el compañero de tragos de Talhand. Orsted, que reinició el bucle más de cien veces, era capaz de identificar a los apóstoles ocultos del Hitogami; pero solo Geese nunca despertó sospechas: en cada bucle vivía como aventurero y moría de la misma manera, sin confesar jamás, ni siquiera al borde de la muerte.
La verdad sale a la luz cuando Geese secuestra a la madre de Rudeus, Zenith, para hacerlo salir. Es entonces cuando Orsted comprende: Geese es un apóstol del Hitogami y, de hecho, su último triunfo, el más profundamente oculto. Geese elude la persecución: se emite una orden de busca y captura contra él en todos los continentes, pero no logran atraparlo.
En la guerra final, Geese actúa del lado del Hitogami: reúne a Ruijerd (bajo influencia ajena), al Dios del Norte III y al Dios de la Batalla Badigadi, y él mismo opera junto a Badigadi, que lo lleva al hombro a través del combate. Tras la derrota del Hitogami, según su propia confesión, Geese sigue siendo el último bastión del enemigo.