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Personaje

Man-God (Hitogami)

Alias: Hitogami · Man-God

Estado
Sellado (al final de la saga)
Naturaleza
Dios consejero malévolo que solo aparece en sueños
Nombres
Man-God; solo quienes ha engañado en persona lo conocen como «Hitogami»
Rol
Antagonista central de la saga

Descripción

Según el relato de Orsted, el Man-God mató en otro tiempo al First Dragon God. Desde entonces, todos los Dragon God a partir del segundo existen con un único fin: destruir al Man-God; ese es el anhelo más preciado de la antigua Dragon race.

No puede trasladar a las personas entre mundos (esa es la especialidad del Dragon God); su poder se limita a los sueños y los consejos. En este mundo se le conoce ampliamente como «Jinshin», y solo aquellos a quienes ha engañado en persona lo llaman «Hitogami»: según el Rudeus del futuro, lo hace para burlarse de los iniciados.

Durante largas eras, su principal adversario fue el Demon God Laplace. Por eso los planes de Orsted —resucitar a Laplace y prepararse para matarlo a fin de acceder al Man-God— son mortalmente peligrosos para el propio Man-God.

Aspecto

El Man-God se aparece a Rudeus solo en sueños, en un vacío blanco e infinito. Su figura parece cubierta de un mosaico: basta fijarse en cualquier rasgo de su rostro para que se borre de la memoria, lo que lo hace imposible de recordar. Su voz es andrógina, ni claramente masculina ni femenina.

Cuando por fin es derrotado, su cuerpo aparece roto en pedazos y atado por las cadenas translúcidas de un círculo mágico: un jefe final caído y sellado.

Personalidad

En apariencia, afable y solícito: insiste en que está «del lado» de Rudeus y que solo desea ayudar. En realidad es un manipulador calculador que reparte consejos de apariencia beneficiosa para empujar poco a poco la vida del héroe hacia el desenlace que él busca. Enmarca su interés por Rudeus como mera curiosidad: observar a un ser de otro mundo resulta entretenido.

Una y otra vez recurre a la frase «hazle caso o no, es cosa tuya», desentendiéndose de toda responsabilidad y dejando la elección a su víctima. El Rudeus del futuro advierte sin rodeos: el Man-God nunca ha dicho una mentira evidente en toda su vida; así es exactamente como acumula confianza, para que en un momento decisivo se le crea sin reservas.

Bajo la máscara afable se esconde un odio frío hacia la Dragon race y hacia cualquiera capaz de oponérsele. Al final, despojado de todo, le confiesa a Rudeus su odio mutuo, pero en su voz hay más pena que rencor.

Trayectoria

Habla por primera vez con Rudeus en un sueño, justo después de que el Teleport Incident lo deja varado en el Demon Continent. Llamándose a sí mismo el «Human-God», afirma que quiere ayudarlo a volver a casa y le da un primer consejo: ayudar al hombre que estará cerca (así comienza el camino junto a Ruijerd). El receloso Rudeus desconfía de él largo tiempo, pero una y otra vez comprueba que los consejos parecen jugar a su favor.

Durante años, el Man-God manipula la vida de Rudeus. Fue su consejo de ir a Begaritt lo que llevó a la muerte de Paul (por admisión del propio dios). En un punto crucial (Turning Point 4) casi obliga a Rudeus a bajar al sótano, lo que en la línea de destino original habría matado a Roxy y luego a Sylphiette. Pero el plan se frustra por un Rudeus anciano llegado del futuro, que desenmascara al «jefe final» y le conjura: duda del Man-God, pero nunca te le opongas abiertamente.

Tras la alianza de Rudeus con Orsted, el Man-God libra contra ellos una guerra en las sombras a través de su enviado Geese y de «apóstoles» ocultos: personas que Rudeus difícilmente conocerá (el rey Leonard del Dragon King Country, el general Jade y otros). Así empuja al príncipe Pax al suicidio, descarrilando el nacimiento de Laplace en el punto debido. En las batallas decisivas sus peones —Geese, el antiguo Sword God Gal Farion, el Battle God Badigadi— son derrotados.

Una visión final muestra que en el futuro Orsted y un grupo de ocho héroes (entre ellos descendientes de Rudeus) se alzan contra el Man-God, lo descuartizan y lo sellan para siempre. Despojado de todo su poder, queda condenado a vivir solo por toda la eternidad en el vacío blanco, únicamente para que el mundo siga existiendo.

Curiosidades

Orsted y todos aquellos a quienes el Man-God ha engañado reaccionan con violencia ante el solo nombre de «Hitogami»: es por esa reacción como Rudeus identifica a quienes están vinculados a él.

Orsted permanece oculto a la mirada del Man-God gracias al arte secreto del First Dragon God: la misma magia que hace que todos a su alrededor lo aborrezcan y que ralentiza la recuperación de su maná.

Citas

«Está bien, pues. Soy un dios. El Human-God.»
— Su primera presentación a Rudeus en un sueño.
«Te odio. — Y yo a ti…»
— El último intercambio con Rudeus tras su derrota y sellado.

Cronología

  1. Capítulo 23
    Chapter Twenty: The Swindler Who Calls Himself God

    Aparece por primera vez ante Rudeus en un sueño tras el Teleport Incident, se hace llamar el «Human-God» y da su primer consejo: ayudar al hombre que está cerca.

  2. Capítulo 167
    Chapter 153: "Turning Point 4"

    Intenta hacer que Rudeus baje al sótano; un Rudeus anciano del futuro frustra el plan.

  3. Capítulo 168
    Chapter 154: An End and a Beginning

    El Rudeus del futuro revela el verdadero nombre «Jinshin» y el plan: matar a Roxy y luego a Sylphiette. Le conjura no oponerse nunca al Man-God abiertamente.

  4. Capítulo 229
    Chapter 211: "The Path Zanoba Chose"

    A través de sus apóstoles (el rey Leonard, el general Jade) empuja al príncipe Pax al suicidio, descarrilando el nacimiento de Laplace.

  5. Capítulo 282
    Chapter 260: "The Last Dream"

    En una visión final, Orsted y un grupo de héroes descuartizan y sellan para siempre al Man-God en el vacío blanco.

Relaciones

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actualizado el 11 de junio de 2026