Trayectoria
Habla por primera vez con Rudeus en un sueño, justo después de que el Teleport Incident lo deja varado en el Demon Continent. Llamándose a sí mismo el «Human-God», afirma que quiere ayudarlo a volver a casa y le da un primer consejo: ayudar al hombre que estará cerca (así comienza el camino junto a Ruijerd). El receloso Rudeus desconfía de él largo tiempo, pero una y otra vez comprueba que los consejos parecen jugar a su favor.
Durante años, el Man-God manipula la vida de Rudeus. Fue su consejo de ir a Begaritt lo que llevó a la muerte de Paul (por admisión del propio dios). En un punto crucial (Turning Point 4) casi obliga a Rudeus a bajar al sótano, lo que en la línea de destino original habría matado a Roxy y luego a Sylphiette. Pero el plan se frustra por un Rudeus anciano llegado del futuro, que desenmascara al «jefe final» y le conjura: duda del Man-God, pero nunca te le opongas abiertamente.
Tras la alianza de Rudeus con Orsted, el Man-God libra contra ellos una guerra en las sombras a través de su enviado Geese y de «apóstoles» ocultos: personas que Rudeus difícilmente conocerá (el rey Leonard del Dragon King Country, el general Jade y otros). Así empuja al príncipe Pax al suicidio, descarrilando el nacimiento de Laplace en el punto debido. En las batallas decisivas sus peones —Geese, el antiguo Sword God Gal Farion, el Battle God Badigadi— son derrotados.
Una visión final muestra que en el futuro Orsted y un grupo de ocho héroes (entre ellos descendientes de Rudeus) se alzan contra el Man-God, lo descuartizan y lo sellan para siempre. Despojado de todo su poder, queda condenado a vivir solo por toda la eternidad en el vacío blanco, únicamente para que el mundo siga existiendo.