Trayectoria
Tras instalarse en la casa de Rudeus, Norn vivía en constante temor de su hermano y dolida porque él, a diferencia de su padre, se hubiera casado sin esperar el regreso de su madre. Para no cruzarse con él ni vivir comparada eternamente con Aisha, se mudó a la residencia de la Universidad Mágica, donde la cuidaba una vecina de la raza demoníaca.
Cuando la tristeza y la impotencia estuvieron a punto de quebrarla, el propio Rudeus acudió a ella a la residencia y le confesó con franqueza que no la comprendía ni sabía cómo ayudarla. En esa confesión Norn vio a su padre, y entendió que su hermano, igual que Paul, jamás le pegaría. Tras llorar toda la noche sobre su pecho, se reconcilió con él y por primera vez lo llamó «hermanito».
Ya más entera, Norn empezó a entrenar esgrima, también con la regresada Eris, con quien trabó una inesperada amistad por su común amor por Ruijerd. En sus últimos años se casó y se hizo escritora: de su pluma salieron las obras del mundo «Las aventuras de la raza Superd», «Las aventuras del gran mago Rudeus» y la autobiografía «Una persona corriente entre genios».