Habilidades de la Vía del Eón Eterno
Descripción
Cuando los Danzantes de la Vía del Eón Eterno bailan, su Espiritualidad se irradia hacia afuera y se fusiona con las fuerzas naturales del entorno, haciéndolos entrar en un estado trascendente y místico. En ese estado, sus pensamientos se concentran y su mente se aquieta, permitiéndoles percibir fenómenos sutiles a su alrededor como si su Visión Espiritual estuviera activada, y conectarse con un poder invisible en su interior. Sin embargo, su Espiritualidad irradiada atrae entidades no deseadas, por lo que un Danzante prepara de antemano un Muro de Espiritualidad para evitarlo. Al avanzar, el Danzante también se vuelve extremadamente flexible, capaz de ejecutar las danzas cuyo conocimiento le fue otorgado, convirtiéndose en un "maestro del ritmo".