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Lord of the Mysteries · Capítulo 1388

Capítulo 1378: Murmullos enloquecidos

17 de enero de 2020 · 5 min de lectura · 1098 palabras

Incontables brujas, de toda traza y tamaño, trajeron una destrucción semejante al colapso de todas las cosas, haciendo que el pico principal de los Montes Honnachis tendiera hacia la forma de una vasta bola de piedra.

Esto hizo que los desvencijados muros exteriores de aquel antiguo palacio se vinieran abajo a toda prisa, dejando a Klein, sus clones y su marioneta misteriosa, en el centro del gran salón, expuestos juntos al firmamento estelar.

Viendo cómo aquellos tentáculos negros, semejantes a pitones, estaban a punto de irrumpir en el palacio, en aquella escena de apocalipsis se alzó una luna carmesí.

Bañada por la luz lunar, en torno al perímetro del salón nacieron al instante matas de trigo, flores, setas, árboles; se enredaron unos en otros, capa sobre capa, y sellaron en su interior el palacio perteneciente a Antígono.

En ese momento, el salón en que estaba Klein era como una ruina cubierta durante miles de años por la historia y el bosque, devorada por entero por la naturaleza.

Aquellos tentáculos negros con globos oculares en la punta, semejantes a pitones, quedaron pues bloqueados, fuera, por aquellas plantas que crecían enloquecidas.

Se alzaban y golpeaban sin cesar esta 'barrera' nacida de la naturaleza, haciendo que esta se petrificara y se quebrase, capa tras capa, o se hundiera de un golpe.

Mas tanto trigo, como flores, setas o árboles — su renovar venía rapidísima; apenas habían vuelto al regazo de la Madre Tierra y brotaban otra vez.

Así, aquellas barreras naturales renacían capa tras capa, y capa tras capa se destruían; capa tras capa se destruían y capa tras capa renacían — entrando en cierto estado de empate.

La 'Madre Tierra', que tenía la unicidad de la vía de la 'Luna', había contenido a la 'Bruja Primordial' Chic.

En ese momento, un 'resplandor' invisible para la inmensa mayoría de los sobrenaturales cayó directamente desde lo alto y chocó contra esa barrera natural de plantas.

Aquel resplandor no tenía cuerpo, parecía formado por amasijos de informaciones complejas; en figura ilusoria, como un torrente, atravesó las junturas entre las plantas y se precipitó derecho a Klein, que estaba a punto de coger aquella semi-traslúcida máscara.

¡El 'Sabio Oculto'!

Precisamente entonces, un resplandor brumoso brotó del vacío y desplegó alrededor de Klein un rollo de pintura tras otro, como proyecciones.

Unos registraban la impotencia y miseria del ser humano ante las especies sobrenaturales; otros, con trazo épico, reproducían escenas en que los hombres se tomaban a sí mismos como sujetos de experimento e intentaban fusionar materiales sobrenaturales para obtener fuerza y salvar a la especie; otros describían las mil y una extrañas costumbres populares nacidas por causa del 'Emperador Negro'; otros llevaban inventos diversos, libros diversos, opiniones diversas; otros, como una copia del mundo presente, estaban formados por inmensas máquinas que vomitaban vapor, edificios cada vez más altos y vestimentas más cómodas para el movimiento…

Esos contenidos hacían que los rollos, en apariencia tan delgados, dieran sensación de extraordinario peso, pues lo que llevaban era civilización — la ilustración y el desarrollo de la sociedad humana en sus diversas etapas.

En su día, aquel 'Dios de los Artesanos' no había digerido bien la poción de Secuencia 1, 'Ilustrador de la Civilización', antes de que, por diversas razones, ascendiese a Secuencia 0 y conservara, no obstante, la razón y la cordura; mas eso le obligó a dedicar más de Su espíritu a contrarrestar la tendencia al descontrol y a la locura, siendo, entre los siete dioses ortodoxos, algo más débil que el resto.

Que la Iglesia del Vapor fuera la más débil de las organizaciones de los dioses ortodoxos se debía, además de a ser la de más corta historia y la menos acumulada, a que el correspondiente dios verdadero no se hallaba en el mejor estado.

Cuando Roselle, en la identidad del 'Hijo del Vapor' y miembro de la Iglesia, alzó la Revolución Industrial y trajo consigo toda clase de corrientes de pensamiento, sólo entonces aprovechó la oportunidad el 'Dios de los Artesanos' para mudar de nombre al 'Dios del Vapor y de la Maquinaria' y compartir los progresos de la Ilustración, digiriendo la poción correspondiente.

Y como dios verdadero de una vía afín, tras escoger el 'Sabio Oculto' enemistarse con Klein, finalmente se puso del lado de los demás dioses ortodoxos.

El torrente de información, abrumadoramente espeso, chocó contra aquellos rollos ilusorios y se hinchó rápidamente, tratando de hacer estallar la 'jaula'.

Pero la civilización de miles y decenas de miles de años era tan pesada y vasta, la historia que dejaron tras de sí, contadas en cientos de millones, generación tras generación de humanos, era tan inmensa y magnífica, que para sostener el torrente de informaciones del 'Sabio Oculto' bastaba con creces.

Mientras el 'Sabio Oculto' pugnaba por romper la limitación del 'Dios del Vapor y de la Maquinaria', dentro del salón de Antígono, sellado capa tras capa por plantas, los tentáculos viscosos y extraños que Klein había extendido tomaron aquella semi-traslúcida máscara que representaba la unicidad del 'Loco' y la acercaron a su propio rostro.

Apenas la máscara cubrió la cara de Klein, surgieron alrededor figura tras figura.

Unos eran hombres en uniforme de cartero; otros, pájaros corrientes; otros, criaturas tan diminutas que el ojo desnudo no las podía ver; su número alcanzaba los centenares, los millares.

El salón, en el que sólo había cadáveres colgados en el aire, se volvió de pronto abarrotado.

Y el rasgo común de aquellas figuras era llevar, o en el ojo derecho un monóculo de cristal pulido, o en el mismo sitio un anillo de distinta tonalidad como marca.

¡Amón!

¡Los clones del Señor 'Error', Amón!

Habían aprovechado, no se sabía si la invasión de la 'Bruja Primordial' o la del 'Sabio Oculto', para abrir una puerta trasera, colarse por las rendijas y llegar, sin que nadie lo advirtiera, a las cercanías del objetivo.

Echando una ojeada a Klein, que apenas se había puesto la semi-traslúcida máscara y comenzaba a acoger la unicidad del 'Loco', estos Amones mostraron al mismo tiempo 'sonrisas', abrieron las 'bocas' y escupieron palabras que ninguna persona normal podía entender.

Esas palabras se entretejieron y formaron unos murmullos terribles y locos:

—Has pasado por alto a la 'Bruja Primordial'…

—Para Ella, el Médici que sólo se ha repuesto a Secuencia 1 no significa amenaza alguna…

—Lo que más desea ahora es que de inmediato nazca un 'Señor de los Misterios', que rompa el sello del Continente Occidental y le brinde la oportunidad de hallar la 'Ciudad de las Calamidades'…

—Es evidente: comparado contigo, yo soy mejor opción; tú eres demasiado débil…

Fin del capítulo 1388